domingo, 2 de junio de 2013
Primeros años (1950- 1960)
La primera edición del mundial de F1 fue en 1950, que podemos decir que estuvo completamente dominada por Alfa Romeo, que obtuvo todas las victorias, poles y vueltas rápidas de todos los Grandes Premios. El título fue para Guiseppe Farina, a pesar de haber obtenido el mismo número de victorias y vueltas rápidas que su compañero Fangio, y una pole position menos que el argentino. Pero el italiano sentenció el título con tres puntos de ventaja, ya que mientras que él pudo terminar todas las carreras excepto Mónaco, Fangio no pudo finalizar tres. La temporada, a pesar de que solo dejó ver a los pilotos de Alfa Romeo en el más alto escalón del podio, tuvo una gran lucha, ya que Farina (foto) comenzó en las primeras pruebas teniendo el liderato de la clasificación, pero su ventaja fue disminuyendo, hasta que Fangio superó su número de puntos. Hasta la última carrera, Farina no pudo recuperar su primer puesto para proclamarse campeón.
La siguiente temporada se convertiría en la primera de las cinco que Juan Manuel Fangio conseguiría dominar, al permanecer en Alfa Romeo con el bólido rojo denominado 159, que sucedía al 158, dominador del anterior año. Pero esta vez la escudería italiana no lo tendría tan fácil para hacer que uno de sus pilotos ganase el Mundial, ya que Ferrari también consiguió hacerse con el puesto más alto en varias ocasiones a lo largo del año, y Fangio no consiguió su primer título hasta la octava y última prueba, que se trataba del primer Gran Premio disputado en España. Las demás citas se mantuvieron en el calendario, excepto Mónaco, que fue sustituida por la primera carrera de F1 germana.
Al final, la diferencia entre el primer y segundo clasificado resultó ser de seis puntos, aunque podría haber sido de más, ya que Fangio debió "compartir" los puntos de su victoria con Luigi Fagioli, o de menos, pues ganar la carrera no hubiese sido posible si el italiano no intercambiase su coche con él. Esto es algo impensable ahora, pero en aquella época resultaba algo habitual.
En el 52, después de haber ido mejorando en los dos años anteriores, consiguiendo en el primero dos podios, y en el segundo victorias, Ferrari se hizo con su primer campeonato de pilotos, ganado por Alberto Ascari (foto), que repetiría su triunfo al siguiente año (1953). Sería el último piloto italiano en ganar un mundial de la máxima categoría del automovilismo. Así, en estos cuatro primeros años de F1 solo pilotos con coches italianos alcanzaban el puesto más alto. Si en los dos primeros años era Alfa Romeo la escudería con mejores resultados, cuando se retiró, en el 52, pasó a ser Ferrari.. Fue en 1954 cuando se notó que los coches rojos continuaban con su buen rendimiento, pero otros equipos habían mejorado y eran capaces de superarles en algunas ocasiones.
1954 supuso el primer título para las flechas plateadas. Fangio (foto) arrasó con un Mercedes y eso que la marca alemana no tenía sus coches preparados hasta la tercera carrera del campeonato.
Esta fue la primera de las cuatro temporadas consecutivas en las que Juan Manuel lograría el Mundial. Así, en 1955, el argentino, que continuaba con Mercedes teniendo a Stirling Moss (que realizaba ese año su primera temporada completa) como compañero, superaba el récord de Mundiales ganados que hasta ese momento tenía Alberto Ascari, además de también lograr convertirse en el piloto con más victorias hasta ese momento, superando una vez más al italiano, que, desafortunadamente, perdería la vida ese año en unas pruebas en Monza. El récord de Ascari que sí sigue vigente es el de victorias consecutivas, con un total de 9. En ese año, 1955, la ventaja de Fangio sobre el segundo clasificado, su compañero Moss, era muy amplia, 17 puntos, y se proclamaba tricampeón una carrera antes del final de temporada.
En ese año el calendario se vio reducido dos pruebas, volviendo así a la cifra de GGPP que tenía inicialmente, siete, después de haber contado con ocho pruebas entre el 51 y el 52 y con nueve los dos años siguientes. En 1956, al igual que un año siguiente, se vieron ocho pruebas puntuables en F1, justo antes de que en el 58 se superase la cifra de 10 carreras al llegar a ser 11, antes de volver a un calendario formado por 9. En esta década se vieron GGPP que más tarde ya no estarían en F1, como el de Pescara y el de Marruecos.
En 1956 veríamos de nuevo a Juan Manuel Fangio y Stirling Moss de primeros en la tabla de pilotos, aunque esta vez Ferrari sería la escudería en la que el argentino pilotase, la cual le daría un coche propulsado por un motor de cuatro cilindros en linea o, en otras ocasiones, de ocho en 'v' que le llevaría a obtener cuatro victorias.
El 57 sería el último año que Fangio disputó completo, y también el último en el que ganaría el título. A los mandos de un Maseratti 250F, con el que se había hecho también con su 2º título, la última victoria de ese último año (en Alemania) fue la mejor de su carrera, y también una de las mejores de la categoría, debido a la increíble remontada que el argentino hizo desde un tercer puesto para recuperar el primero, desde el que había tomado la salida, a un ritmo realmente sorprendente. Con esta 24ª victoria, el pentacempeón ha ganado el 47% de sus carreras.
Y de una gran temporada pasamos a otra también muy importante, la del año 58, en la que dos razones principales hicieron que se tratase de una temporada en la que la F1 evolucionó, pareciéndose, por las sieguientes dos causas, más a la actual. Por una parte, tenemos un cambio deportivo: en este año, los constructores contaron por primera vez con su campeonato, que fue ganado por la escudería Vanwall. Y por otra, un cambio técnico, los motores traseros, que se vieron en los Cooper.
Además de esto, el Campeonato de Pilotos fue algo especial, ya que de diez victorias de la temporada se repartieron entre seis pilotos, y sería uno de ellos, Mike Hawthorn (foto), quien sería el campeón en esa temporada, en la que tan solo pudo lograr una victoria y siete podios, mientras que Stirling Moss se había subido a lo más alto del podio cuatro veces, y había logrado otros cinco podios. Así, solo un punto separaría a ambos pilotos al final de la temporada. Esta cifra de una única victoria para el campeón del año es la menor vista hasta ahora, tan solo igualada por Keke Rosberg en 1982.
El 1959 sería un año en el que Cooper, con su monoplaza de motor trasero, se haría con su primer título de constructores, y tres de sus pilotos, Jack Brabham, Stirling Moss y Bruce Mclaren, se situarían en el primer, tercer y el sexto puesto del Mundial de Pilotos. Se trata de tres importantes pilotos en la historia de este deporte: Brabham (foto) es uno de los cuatro pilotos que ha conseguido un título un total de tres veces, Moss es considerado uno de los mejores pilotos sin título y Mclaren es el fundador de una de las más exitosas escuderías.
Después de la retirada de Vanwall del deporte, de todos los equipos participantes solo Ferrari se había hecho con el título. Pero parece que el palmarés del equipo italiano no supuso una ventaja para dominar la temporada, ya que desde la primera carrera en Mónaco el Cooper demostró ser el coche más rápido, siendo el primero en acabar la distancia de carrera de la cita monegasca, pilotado por Brabham, que conseguiría en ese momento su primera victoria. Sería en el Gran Premio de Esatdos Unidos, el primero disputado en ese país si no se tienen en cuenta las 500 millas de Indianápolis, donde Jack se proclamaría campeón y Bruce McLaren, creador de la gran escudería que lleva su nombre, se convertitía en el piloto más joven en ganar una carrera hasta ese momento.





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