lunes, 3 de junio de 2013

La historia en vídeo

Vídeos que intentan recopilar la historia de la F1 desde 1950 hasta 1999.

Fangio pilota un Maserati en la primera década de la F1



Victoria de Jim Clark en el GP de Reino Unido.1964

Accidente fatal de Jochen Rindt en Monza. 1970


El final más apretado en la historia de la F1. Italia 1971.



Principio de la carrera en Nürburgring Nordschleife, 1973. Ganó Stewart.


Accidente de Lauda en el viejo Nürburgring. 1976*


* en el vídeo pone 1979, pero no es el año correcto.

Lucha por el segundo puesto entre Arnoux (Renault) y Gilles Villeneuve en Dijon Prenois. 1979.

Muerte de Paletti en el Gran Premio de Canadá tras quedarse inconsciente dentro de su coche. 1982.

Ayrton Senna da una exhibición en Mónaco con un Toleman y queda 2º detrás de Prost. 1984.


A Mansell le estalla un neumático y pierde el mundial en Australia. 1986.

Senna cala el coche en la salida, pero remonta en Suzuka y gana la carrera y el título. 1988

Ayrton choca a Prost en la chicane, descalifican al brasileño y el francés gana su tercer campeonato.1989.


Primera vuelta de Senna en Donington Park, Inglaterra. Ganó la carrera. 1993.

Accidente mortal del mejor piloto de la historia. Senna en Imola. 1994.


Schumacher choca a Hill y gana el mundial en Adelaida. 1994.

Michael intenta sacar a Villeneuve de la pista, pero se sale él y el canadiense gana. 1997.

El accidente más grave de Schumacher en la F1. Silverstone. 1999.
















La transición (1990-2000)



En 1990 los equipos se acomodaron con Prost  y Mansell en Ferrari, Senna y Berger en McLaren Honda, Nelson Piquet y Alessandro Nannini en Benneton Ford, Riccardo Patrese y Thiery Boutsen en Wiliams Renault, Jean Alesi y Satoru Nakajima en Tyrrell y el resto. Lotus, la emblemática marca británica, se motorizaba con Lamborghini y comenzaba su decadencia final. Ayrton ganó la primera en Arizona con Alesi a 8 segundos. Prost, el enemigo, abandonó por una pérdida de aceite. Brasil fue la revancha de Prost, que ganó con su Ferrari, pero Senna no parecía dispuesto a regalar puntos y llegó tercerto tras Berger. El asunto ya parecía ir anticipando un duelo Ferrari-McLaren que no se cumplió cuando Riccardo Patrese le ganó a Berger el GP de San Marino. Nannini hizo podio con su Benneton y Prost llegó cuarto. En Mónaco las dos Ferrari se quedaron por problemas eléctricos y Senna ganó apretadísimo a Alesi por un segundo. Canadá fue para Senna, que ya empezaba a definir a su favor. Ferrari no se quedaría quieta en México y se llevó un impecable 1º-2º con Prost y Mansell y para alegría del francés; Senna rompió gomas y no puntuó.

Francia se corrió en Paul Ricard y allí Prost corría como local y le ganó a la sorpresa del día: Ivan Capelli con el Leyton House-Judd por sólo 8 segundos. Senna, Piquet y Berger quedaron unos segundos más atrás.
¿Qué podía pasar en Spa entre los dos grandes? Palo y palo. Senna y Berger habían copado la primera fila y Prost la segunda con Boutsen. Ganó Senna y quedó segundo Prost.En Italia  Senna se impuso sobre Prost, Berger y Mansell.
En Portugal se invirtieron los tantos pero no los actores: Mansell, Senna, Prost y Berger. En España hubo otro doblete de Ferrari con Prost-Mansell y sin McLarens a la vista.
En Japón, la carrera estaba marcada por el “cierre de puerta” de Prost sobre Senna del año anterior. Senna llegaba a Suzuka con los puntos suficientes como para llevarse el campeonato con solo “sacar” a Prost del camino. Obviamente, es lo que hizo (foto) y se consiguió la corona. Hubo doblete de Piquet y Moreno, que perdió “su” carrera en las últimas vueltas ante su coequiper. Australia quedó para el honor, pero se la llevó Piquet de nuevo, que venía envalentonado desde Japón. Mansell y Prost completaron el podio.
Senna logró el bicampeonato y cumplió su promesa de venganza sobre el galo.




 1991 sería el gran año de Senna y seguiría el duelo con Prost. Mansell se había pasado de Ferrari a Williams Renault. El McLaren de Senna había sido terminado de apuro minutos antes de las pruebas libres de Phoenix, donde Senna y Prost  coparon la primera fila y así siguieron hasta el final. McLaren Honda y Ferrari. Piquet lo peleó a Prost con su Benneton Ford y completó el podio. Debutaba un finlandés desconocido en un Lotus Judd al que se le incendió el auto en su primera carrera: Mika Hakkinen.Las siguientes tres carreras serían un monólogo del gran Ayrton: Tres poles y tres victorias en Brasil, San Marino y Montecarlo. Para no cortar la batucada, Piquet ganó en Canadá. Prost sufría con una Ferrari que no caminaba. Patrese se llevó México a la casa y su coequiper Mansell iniciaba un triplete (Y un fuerte desafío a Senna) en Francia, Inglaterra y Alemania que respondió Senna con un doblete en Hungría y Spa. Mansell cantó retruco en Monza y podría haber repetido en Portugal, pero un mal cambio de gomas en pits lo dejó atrás y con bandera negra. Esto liquidaba sus posibilidades de pelearle el campeonato a Senna pero igualmente ganó en España donde Prost y Alesi arrimaron sus Ferraris. Con el campeonato asegurado, Senna (foto) dejó ganar a Berger en Japón y despejó cualquier duda al ganarle a Mansell en Australia. Se llevó el campeonato por 24 puntos de ventaja y ganó siete GGPP en una temporada. Pero Williams ya había mostrado los dientes para la siguiente temporada. Como dato atractivo, un muchachito desconocido que debutó en Spa en el Jordan que no pudo manejar Bernard Gachot, preso por insultar a un policía de tránsito, se metió en los puntos de tres de las seis carreras que corrió. En las tres que no puntuó, se debió a fallos mecánicos del coche. Su nombre: Michael Schumacher. Prost anunció su retiro y se fue contento a casa con tres títulos.


 Si Senna impresionó con siete triunfos en 1991, qué decir de los nueve de Mansell en 1992.


Williams había logrado “el auto” con suspensiones activas que permitían que los pilotos tiraran los autos sobre los pianos sin ninguna consecuencia. Mansell ganó Sudáfrica, México, Brasil, San Marino, Francia, Inglaterra, Alemania y Portugal. Salió segundo en Montecarlo y Hungría (Ganó Senna) y en Bélgica (Ganó su primera Schumacher). Berger ganó en Canadá y en Australia mientras Patrese se llevó Japón, ya sin los duelos entre Senna y Prost.


La paliza fue tremenda. 108 puntos de Mansell sobre 56 de su team mate Patrese, Schumi ya mostraba los dientes y se colocó a tres de Patrese aventajando a Senna por tres. Era un anticipo del porvenir.





 1993 fue algo especial. Volvió Prost a Williams, que se quedó sin Mansell al irse éste a correr en Indy Cars. McLaren fichó como test driver a Mika Hakkinen. El compañero de equipo Williams fue Demon Hill, el hijo del viejo Graham, a quien había visto morir de niño en el aeropuerto donde se estrelló con su avión al rozar una rama de árbol.


Alain ganó en Sudáfrica. Brasil y Europa (corrida en Donnington Park) fueron para Senna. Doblete de Prost en San Marino y España, otro Montecarlo para Senna,  cuatro seguidas para Prost en Canadá, Francia, Inglaterra y Alemania, seguidas por tres consecutivas de su compañero Damon Hill en Hungría, Bélgica e Italia. Schumacher se llevó Portugal y Senna, Japón y Australia. Con siete triunfos y tres segundos puestos, Prost (foto) se llevó el campeonato por paliza y ahora sí se retiró definitivamente. Senna quedó a 26 puntos, Hill a 30 y Schumi, lejos, a 47.



 1994 sería el año en el que cambió la historia. Senna fichó para Williams, pensando en la superioridad de ese auto. McLaren montó Peugeot, pero con tipos muy serios como Mika Hakkinen. Como los costes se habían disparado, la FIA decidió eliminar algunas ayudas electrónicas y las suspensiones inteligentes de los Williams desaparecieron. En Brasil, Senna hizo su enésima pole y lideraba presionado por Schumacher hasta que en la parada de pits, Schumi quedó en punta y la mantuvo en el segundo pit stop con algunos segundos de ventaja sobre Senna. Ambos le sacaron una vuelta a Hill, pero Senna, tratando de seguir el ritmo del Benneton de Schumacher se despistó, trompeó y abandonó. Alesi llegó tercero y Barrichello cuarto.


 En este año de inventos raros, se corrió el GP del Pacífico en Aida, Japón. Pole de Senna, Triunfo de Schumacher. Senna chocó en la salida.


 Y llegó el día negro. San Marino 1994, la fecha que a todos nos paralizó el corazón. Roland Ratzemberger se había matado en sábado en la qualy en la curva Villeneuve. Un día antes, Rubens Barrichello con su Jordan salvó de milagro su vida al volar en la “Variante Bassa” a más de 220 Kmh teniendo la suerte de romper solamente su nariz. Desde 1982 no se había muerto ningún piloto en la carrera o en la clasificación. Pese a toda la angustia vivida, Senna marcó su última pole position.


La largada fue un desastre. Senna se puso 1º pero un Benetton se quedó y fue embestido por otro coche y entonces las gomas de protección volaron por el aire junto a pedazos de carbono. Salió el coche de seguridad, pero lo hizo a velocidad demasiado baja y la temperatura de los neumáticos de los F1 no estaba suficientemente alta a la hora de relanzar. Lo había manifestado Senna con preocupación antes de la carrera. Dos vueltas después del relanzamiento, Senna lideraba presionado por Schumacher. Habrá mil versiones y mil opiniones pero lo concreto es que al promediar Tamburello, una curva de extrema fuerza G, el Williams salió disparado y dio contra la pared de contención a más de 210 Km/h. El ángulo fue casi pleno. Mientras la bandera roja paraba la locura, su cuerpo tirado en el piso indicaba que pasaba algo grave. Intentaron reanimarlo, pero su cerebro se había destrozado con una pieza de suspensión. Ocultaron  la noticia hasta finalizada la carrera que ganó Schumacher. Otra historia acababa de comenzar.




 Había que correr Mónaco y allí ganó Schumacher con hat-trick, ya sin rivales, seguido por Brundle, Berger y de Césaris. . En España, ganó Hill luego de pole y escapada de Schumacher que volvió a ganar en Canadá y Francia. El compañero de Senna no se la iba a hacer fácil y ganó en Inglaterra tras la descalificación de Schumacher. Alemania fue para el Ferrari de Berger que dominó todo. En Hungría volvió Schumacher apretado por Hill que ya empezaba a tener serias pretensiones de campeonato. Bélgica, Italia y Portugal fue un triplete para Hill, que pese a haber ganado hasta allí menos carreras que Michael, había sido más regular en la acumulación de puntos. EL Gp de Europa se corrió en Jerez de la Frontera y la ganó Schumi, otra vez apretado por Hill. Las posiciones se invirtieron en Japón, con lo que los dos líderes llegaron a Adelaida con un punto a favor de Schumacher.

Y éste, hizo con Hill lo que no hizo Reuteman con Piquet en Las Vegas 81: chocó contra él cuando vio que no lo podía parar (foto). Campeonato para Schumacher y bronca con jura de vendetta para Hill. 



En 1995, el campeonato fue un asesinato de los Benneton–Renault que ganaron 11 carreras sobre 17. 9 a manos de Schumacher y 2 a manos de Herbert. 5 se llevaron los Williams con Hill que ganó 4 y Couthard la restante. Ferrari se llevó sólo una con Alesi. Para hacerlo corto, Schumacher (foto) ganó en Brasil, España, Mónaco, Francia, Alemania, Bélgica, Europa (En el Ring), Pacífico (En Aída, Japón) y Japón. Hill ganó en Argentina, San Marino, Hungría y Australia. Herbert ganó Inglaterra e Italia. Couthard ganó Portugal y Alesi ganó Canadá. Schumi lo mató a Hill por 33 puntos. Veinte puntos más atrás quedó Couthard y cuatro tras éste, Herbert. 




Para 1996 la noticia del año fue el pase de Schumacher a Ferrari. A propósito de Schumacher, Gerhard Berger, que pasó a correr con Benneton, dijo que era imposible que ese auto hubiera salido campeón, lo que habla de la calidad de piloto del alemán. Argentina siguió teniendo su GGPP pero sin conseguir sentar a ningún piloto en un F1.  


Este año, sin Schumi en Benneton, los Williams Renault se hicieron la fiesta. Ganaron doce sobre 16. Hill ganó en Australia, Brasil, Argentina, San Marino, Canadá, Francia, Alemania y Japón. Su tcompañero, el recién llegado campeón de Indy, Jacques Villeneuve, ganó Europa (otra vez en el Ring), Inglaterra, Hungría y Portugal. Nada mal para un debutante.


Schumacher ganó España, Bélgica e Italia. ¿Y Mónaco? Se la llevó Panis con el Ligier Mugen Honda.


Hill se llevó “su” campeonato. Villeneuve anunció que tenía dientes para morder. Y así llegó 1997 con la “baja” de Hill de Williams. Ocurre que don Frank tiene fama de muy amarrete pero un campeón como Hill (foto) merece que le paguen más y la negociación no avanzó. Damon se fue  con el numero uno a Arrows que contaría con un horrible motor Yamaha. Hasta ahora es el único piloto que ha ganado un mundial cuyo padre también era campeón.





En Williams llenaron el hueco con Heinz Harald Frentzen. En McLaren se había formado una pareja temible: Hakkinen y Coulthard. En Ferrari, Irvine siguió con Schumi y así empezó en Australia, con el triunfo de Couthard. Brasil y Argentina fueron de Villeneuve. San Marino fue la única de Frentzen del año. Schumacher siguió acumulando Mónacos. En España volvió Villeneuve. Doblete de Schumi en Canadá y Francia. Inglaterra fue otra de Jacques y Alemania fue la única del año de Berger y de Benneton. Hungría fue otra de Villeneuve. Respuesta de Schumacher en “su” Spa, otra de Couthard en Italia seguida de un doblete de Austria y Luxemburgo (En el Ring).


Llegó Japón y allí, Villeneuve fue descalificado por no haber respetado banderas amarillas. Al triunfar Schumacher, se le abrían las puertas del campeonato, dado que quedaba solamente Europa, en Jerez de la Frontera para definir. La lucha fue infernal. En la clasificación hubo triple empate en la pole: Jacques, Michael y Frentzen, en ese orden, habían logrado el 1:21:072, cosa que jamás había pasado en la historia de la F1. Según las reglas de la  FIA, el primero en lograrlo tendría la pole. Largó mejor Schumacher y en la primera curva ya lideraba sobre Frentzen, que había también superado a su compañero. En la vuelta 8, Frentzen dejó pasar a Villeneuve. Durante los repostajes no pasó nada y se conservaron las posiciones. Antes del segundo reposte, Villeneuve apretó y se puso más cerca de Shumacher y luego del segundo reposte, las gomas de Shumi no parecíeron andar tan bien como las del Williams. Cuatro vueltas más tarde Villeneuve acosaba seriamente al alemán. En la curva Dry Sac, Villeneuve entró por dentro (foto) y pasó a Schumi, que cuando vio que no lo podía contener quiso hacer  “la gran Schumacher” y partirlo al medio, dado que había llegado con 78 puntos, uno más que Villeneuve. No sólo que no pudo chocarle sino que se quedó él, al romper su rueda derecha contra el radiador del Williams. Y todo le salió como la mona dado que la TV mostró como torcía el volante para chocar a Jacques, elemento probatorio que le sirvió a la FIA para hacerle perder todos los puntos del año y el subcampeonato. El Williams venía herido pero le alcanzó para llevarse un valioso tercer puesto y el campeonato. Shumi perdió todo, pero especialmente su respeto. Le costó mucho recuperarlo.






Para 1998 la lucha vendría por el lado de McLaren con un Mika Hakkinen preparado al 100%.


La superioridad de los McLaren fue terminante: Hakkinen se llevó Australia, Brasil, España, Mónaco, Austria, Alemania, Luxemburgo y Japón (foto), donde ganó el mundial. Sin discusión. Schumacher llevó a su Ferrari al terreno competitivo en serio y ganó en Argentina, Canadá, Francia, Inglaterra, Hungría e Italia. Couthard se llevó San Marino y finalmente Damon Hill, brillante bajo la lluvia haciendo con su  compañero Ralf Schumacher un contundente 1-2 en Spa, el primero para Jordan. Tema cerrado y por catorce puntos de diferencia.





En 1999 se corrieron 16 carreras y hubo cuatro contendientes al título: Hakkinen, Irvine, Couthard y Frentzen. ¿Y Schumacher? Tuvo un accidente impresionante en Silverstone que nos hizo erizar la piel y temer algo parecido a lo de Senna, pero solamente fue una pierna quebrada que lo dejó fuera de juego buena parte del año.


 La primera la ganó Irvine en Australia. Mika ganó Brasil. Schumacher hizo doblete en San Marino y Mónaco. Respondió Hakkinen en España y Canadá. Frentzen, que venía sumando en cada carrera ganó Francia y se prendió en el campeonato. En la siguiente, Inglaterra, se pegó Schumacher y ganó Couthard. En Austria debutó Salo en reemplazo de Schumacher y ganó Irvine que repetiría al superar al dominador absoluto de Alemania, Mika Salo, por órdenes de equipo, que así perdió la oportunidad de su vida de convertirse en ganador. Y jamás le pagaron esa “obediencia debida”. Hungría fue de Hakkinen, Bélgica de Couthard, Italia de Frentzen que hizo una temporada sensacional sumando y sumando. Luego vino el GP de Europa en Nurburgring que ganó Johnny Herbert con el Stewart Ford (primera del equipo del ex–campeón escocés). Vino la primera en Malasia y allí volvió Schumacher, que dominó como quiso pero ayudando a Irvine a sumar puntos. Se dejó pasar por éste y así quedó Irvine-Schumacher y Hakkinen. Listos para encarar la última carrera. Con un punto  de ventaja para Irvine. ¿Qué habrá pensado Schumacher? ¿Que Irvine ganara el campeonato y no él sería justo? ¿Hasta dónde habría que ayudar? ¿Si lo partía al medio a Hakkinen no le podría costar su carrera deportiva? No se que pensó pero lo libró a su suerte. Hakinen se fue en punta y aún dejando Schumi pasar al segundo lugar a Irvine, el sistema de puntuación empleado (10-6-4-3-2-1) no le daba a éste más que un empate en puntos pero con menos carreras ganadas que el Finlandés. Todo resuelto para Schumi. Si no lo lograba Irvine por sus medios, ninguna ayuda serviría. Ganó Hakkinen, segundo Schumacher y tercero Irvine que quedó con cara de tonto.

Hasta aquí llega la historia de la F1 en el siglo XX: de 1950 a 1999. En la década siguiente se produjo el monopolio de Ferrari y Schumacher y la aparición estelar de Fernando Alonso, el mejor piloto actual.


La época dorada (1980-1990)



Williams, un equipo relativamente nuevo, se hizo con seis victorias en la primera temporada de los años `80, cinco de ellas logradas por Alan Jones (foto), que ganaba de esta forma su primer y único Campeonato de Pilotos, y la restante por Carlos Reutemann. Con una diferencia de más de diez puntos, Nelson Piquet era el subcampeón, tras tres victorias obtenidas a los mandos de un Brabham Ford.


Ligier continuó con un buen rendimiento, que le permitió hacerse esta vez con dos primeros puestos, uno menos respecto al año anterior. Por su parte, Renault, que continuaba siendo el único equipo que montaba motores turbo en sus coches, seguía progresando y las tres victorias restantes del año eran para el equipo francés.

Así se repartieron los triunfos de esta primera temporada de la década, teniendo como principales equipos a Williams y Brabham, que serían de nuevo los líderes un año más tarde, aunque entonces tendrían algunos rivales que harían que el Campeonato se presentase más reñido.

Ferrari y McLaren vencen a los competitivos Williams y Brabham, y también a los veloces Ligier y Renault en tres ocasiones. Son Gilles Villeneuve y John Watson quienes llevan sus monoplazas hasta el más avanzado puesto, y aunque Gilles lo logró en una ocasión más que John, el inglés podría llegar con su McLaren hasta una sexta posición en el Campeonato de Constructores, mientras que Villeneuve se encontraría un puesto más atrás.

Prost (foto)  mejoraría su posición en el Campeonato notablemente este año, llegando hasta un quinto puesto, justo por detrás de Laffite. Los tres primeros puestos son para Piquet, Reutemann y Jones, por lo que el liderato sería esta vez para Brabham en el Campeonato de Pilotos, y lo mismo ocurriría en el de Constructores.




El motor turbo llegará a varios equipos en la temporada 1982. Después de que los Renault se propulsasen gracias a él desde el año 1977, en el 82 por fin se vio un equipo más con este propulsor, el Toleman. Ferrari sería el siguiente en competir con él, desde el principio del año siguiente. Brabham también contaría con un motor turbo, en uno de sus coches, ya que el de Ricardo Patrese, a diferencia del de Nelson Piquet, llevaría uno atmosférico. Alfa Romeo seguirían el ejemplo de estos cuatro equipos más tarde en ese mismo año.


En su primer año con este motor a Ferrari no le fue nada mal, en cuanto a rendimiento, ya que fue uno de sus peores años por la muerte de uno de sus pilotos: Gilles Villeneuve (en la foto, junto a Pironi). Era el GP de Bélgica, en el circuito de Zolder. Los entrenamientos se estaban disputando y el canadiense quería marcar un buen tiempo a pesar de que la carrera no era ese día, ya que en el pasado GP la victoria había sido para su compañero, el francés Pironi, cuando estaba seguro de que sería para él, no solo por su ritmo, sino también por la órdenes del equipo. 

Villeneuve estaba en camino de superar su mejor marca, pero nunca llegó a la línea de meta. Un coche lento estaba en pista y su Ferrari rodaba demasiado rápido. No puedo evitar embestirlo y eso causó su muerte.

Desgraciadamente las malas noticias para Ferrari no acababan aquí. Didier Pironi, compañero de Gilles, y más tarde, de Patrick Tambay, su sustituto, sufría otro accidente que lo alejaría de las carreras para siempre. A pesar de ello, sería subcampeón esa temporada, lo que demostraba la gran competitividad de los Ferrari, que se hicieron con el título de Constructores, respecto a sus rivales. El campeón sería Keke Rosberg (foto) , con tan sólo una victoria, igualando así el récord de Mike Hawthorn de menor número de victorias como campeón del mundo en el año en el que se hacía con este logro, algo que hasta el momento no se ha vuelto a repetir.



Nuevamente, 1983 sería un año en el que Ferrari sumaría otro título de Constructores a su palmarés, pero en el Campeonato de Pilotos no triunfarían. Con René Arnoux y Patrick Tambay como pareja de pilotos, el tercer y el cuarto lugar fue para esta escudería, mientras que en los dos primeros, separados por tan sólo dos puntos, se encontraban Nelson Piquet y Alain Prost.

Más alejado de la cabeza podíamos encontrar en un sexto puesto a John Watson. Este piloto de McLaren se hacía con su última victoria en el segundo GP del año, el del Oeste de Estados Unidos, que entonces se disputaba en un circuito urbano el de Long Beach, aunque no era la única carrera en este país de esa temporada, ya que más avanzado el año se correría el de Detroit, el cual se mantendría a lo largo de las siguientes temporadas de la década, acompañada en el calendario en algunas ocasiones de otras citas que se disputaban en ese mismo país.

En esta carrera, Watson batió un récord que sigue vigente: la mayor remontada hasta el primer puesto. Saliendo 22º el inglés pudo alzarse con la victoria, que sería un doblete para su equipo, después de que Niki Lauda, que una temporada antes regresaba a la categoría, llegase hasta el segundo puesto saliendo una plaza más atrás que su compañero.

No hubo más victorias para McLaren ese año, pero en la temporada 84, en la que casi todos los coches eran propulsados por motores turbo, 12 de las 16 carreras serían para el equipo británico. Todo apuntaba desde principios de ese año a que los títulos serían para McLaren, y estas predicciones no fallaron. A pesar de ello, el campeonato se mostró muy emocionante, gracias a la lucha por el liderato de la tabla de pilotos entre los pilotos de McLaren. Éstos eran Niki Lauda y Alain Prost, que llegaba al equipo ocupando el puesto que Watson había dejado libre tras su retirada de la categoría por ese año, aunque volvería a la F1 para disputar su última temporada en 1985.

La diferencia entre el primer y el segundo clasificado a final de temporada sería la menor vista en la historia de la categoría, medio punto, a favor de Lauda (foto), a pesar de que contaba con dos victorias menos que Prost.


Tanto el título de Constructores como el de Pilotos volvería a ser para McLaren en el año 1985, aunque esta vez la temporada se presentó bastante diferente. Sería Alain Prost el líder de la tabla de pilotos y lo separarían de su compañero Niki nueve puestos. Entre estos dos pilotos se situaron otros que ese año pudieron subir a lo más alto del podio: Keke Rosberg, Elio de Angelis, Nigel Mansell, Michele Alboreto y Ayrton Senna. Estos tres últimos pilotos mencionados, obtuvieron su primera victoria en esta temporada.

El sistema de puntuación sufriría una modificación este año, ya que sólo los 11 mejores resultados de cada piloto contarían para la puntuación final una vez acabada la temporada. Desde el año 1982 todos los resultados habían contado, después de que en la primera temporada de la década solo se tuviesen en cuenta los ocho mejores.

Pasamos a la temporada 1986, en la que los pilotos considerados los mejores de la década, o incluso algunos de ellos, de la historia, luchaban por ganar el título en esta temporada. Se trataba de Nelson Piquet, Nigel Mansell, Alain Prost y Ayrton Senna, los dos primeros a los mandos de un Williams, el francés de un McLaren y el brasieño de un Lotus.

A falta de una carrera para que el título se decidiera, Mansell (foto) cuenta con cinco victorias y una primera posición en la clasificación. La segunda es para Prost, con una victoria menos que el piloto que le sigue, Piquet, que tiene cuatro. Senna, por su parte, que había llegado a lo más alto del podio en dos ocasiones, queda en ese momento fuera de la lucha por el título.


Un día antes de la carrera, en la clasificación, Mansell obtiene el primer puesto. Así, todo parece indicar que el inglés se convertirá en campeón del mundo al día siguiente, pero estas predicciones no se darían, aunque hasta la mitad de la carrera parecía que con toda seguridad el título sería para Nigel, ya que Prost había pinchado y por tanto había perdido mucho tiempo, durante el cual Mansell continuaba liderando el GP. Mas el inglés también sufre un problema con uno de sus neumáticos, aunque más grave, ya que provocaría el abandono para él. Alain (foto) se acercaba mientras a la cabeza, hasta que la alcanzó y ganó, además del título, el GP de Australia de 1986.


El año 1987 empieza con dos victorias de Alain Prost y de Ayrton Senna, y una de Nigel Mansell, lo que hace pensar que de nuevo la lucha estará entre el McLaren del francés, los Williams y el Lotus de Ayrton. Pero a la vez que el Campeonato iba avanzando, se veía que el título sería para un Williams.

Aunque Nigel Mansell obtendría un mayor número de victorias, cinco, frente a las tres de Nelson Piquet, que obtuvo siete segundos puestos, mientras que Nigel no llegó a esa plaza en este año, su número de abandonos también sería más alto que el de Piquet, además de su no participación en los dos últimos GGPP de la temporada, tras sufrir un accidente en los libres, que proclamaría a Nelson (foto) campeón de esa temporada desde el momento en el que se supo que su compañero no correría el domingo. Les separarían doce puntos al final de la carrera australiana, la última cita de la temporada. 137 serían todos los que Williams acumularía.

Muchos puntos por detrás, aunque estos solo significaron un puesto más, es decir, el subcampeonato, se situaba McLaren, con tres victorias en ese año. No tendrían que esperar mucho para aumentar este número de triunfos en esta temporada, ya que en 1988 se hicieron con 15 de las 16 del calendario. Alain Prost subía a lo más alto del podio en siete ocasiones, una menos que Senna, quien sería el campeón de esa temporada. 





Tras este espectacular rendimiento por parte del equipo inglés, el MP4/4, llevado a pista por una de las parejas de pilotos más fuertes que se han visto en el deporte y propulsado por un motor Honda por primera vez tratándose de un McLaren, es considerado uno de los coches más competitivos que han pasado por la categoría. Por ello, McLaren no fue capaz de volver a repetir este logro un año más tarde, aunque se hicieron nuevamente con ambos Campeonatos.

Antes de comenzarse éste, se anunciaría que en él habría un gran cambio en la normativa: el 1988 había sido el último año del motor turbo. Aunque esto suponía el fin de la considerada por muchos la mejor época de la categoría, parecía que el espectáculo y la emoción no veían en ese momento su fin. 

Eso nos demostraron los grandes pilotos de McLaren, Senna y Prost, quienes, llevando sin duda el mejor coche de la parrilla, mantuvieron durante esta temporada una gran lucha por el último título de la década. A falta de dos carreras, 10 victorias eran para McLaren, siendo seis para Senna, pero aun así el brasileño se situaba por detrás de su compañero de equipo en la clasificación de pilotos. Son 16 puntos los que le separan del francés, por lo que tendrá que hacer una gran actuación en el GP de Japón para continuar con posibilidades de obtener su segundo título en ese año.



El fin de semana empieza bien para él, ya que saldrá desde la pole position. Sin embargo, Prost saldría solo un puesto más atrás. De finalizar así la carrera, el campeonato estaría decidido a favor de Alain. El francés, faltando 30 vueltas, tras la parada en boxes de Ayrton, está en cabeza. Su compañero se acerca bastante en diez vueltas, pero ello no es suficiente, ya que debe ganar la carrera. Solo faltaban diez vueltas cuando Senna se situó justo por detrás de el otro McLaren, siguiéndole muy de cerca. Lo intenta pasar en la chicane que antecede a los boxes, mas el intento de adelantamiento acabará en un accidente (foto de arriba). Prost sale de su monoplaza. Senna continúa en él y los comisarios devuelven su coche a pista. Cuatro vueltas después, cruzaba la línea de meta primero. Pero ese no sería su resultado final, ya que sería excluido por reincorporarse a pista por la escapatoria. Prost era tricampeón en F1 y la emocionante década de los 80, considerada por muchos como la mejor del deporte, terminaba con este triunfo.


domingo, 2 de junio de 2013

El principio de un negocio (1970-1980)



Jochen Rindt (foto de abajo) comenzaba ganando la primera carrera de la década . El Lotus que sucedió al 49C, el 72, también parecía ser muy diferente a su predecesor, a pesar de que ambos corrieron en una misma temporada, la de 1970, teniendo disputadas el 49C carreras de otras tres temporadas anteriores. Mientras, el 72 permaneció en pista durante algunas temporadas más, hasta la 76. Sus triunfos empezaron ya en su año de debut, con Jochen Rindt, John Miles y Graham Hill en su cockpit. Cinco victorias sirvieron para hacer que el austríaco fuese campeón ese año, a pesar de que él nunca recibió esta noticia, ya que algo que no se volverí­a a repetir en la categoría se daría ese año: Rindt serí­a un campeón póstumo. El austríaco morí­a en el Gran Premio de Italia y sin poder participar en las tres carreras siguientes, su título era conseguido por cinco puntos de ventaja.



El título de Constructores también sería para Lotus ese año, pero el rendimiento del equipo no continuaría así una temporada más tarde. El Lotus que funcionaba con una turbina y dos versiones del 72, el 72C y el 72D, solo permitieron a Emerson Fittipaldi, que llegaba al equipo en sustitución de Rindt, conseguir tres podios. Es Tyrrell el equipo que, en la primera temporada en la que se vieron neumáticos sin dibujo, slicks, lidera la clasificación del Campeonato de Constructores acabada la temporada. La ventaja por la que lo consigue es amplia, al igual que en el Campeonato de Pilotos, en el que Jackie Stewart, piloto de Tyrrell (foto), es el vencedor.


No obstante, en pista la situación es diferente, o al menos eso nos dicen los resultados del Gran Premio de Italia. Cuando, en el rápido circuito de Monza, Chris Amon, Jo Siffert, François Cevert, Ronnie Peterson, Jackie Stewart, Clay Regazzoni, Peter Gethin y Mike Hailwood estaban colocados en la parrilla 1º, 3º, 5º, 6º, 7º, 8º, 11º y 17º seguramente no se esperaban que la carrera que iban a comenzar sería tan emocionante que todos ellos liderarían el Gran Premio. Después de 55 vueltas en las que la distancia entre todos estos coches era tan pequeña que cualquiera de estos monoplazas podría ser el primero al cruzar la línea de meta (excepto Stewart y Regazzoni a partir de las vueltas 15 y 17, ya que debieron abandonar), Peter Gethin resultó ser el ganador, seguido de Peterson por tan solo una centésima de segundo (la victoria más igualada en la historia de la F1) y por Cevert a menos de una décima. Hailwood y Ganley tan solo llegarían una y seis décimas después. Amon y Siffert cruzaban la linea de meta varios segundos más tarde.

En el año 72, Stewart y Fittipaldi (foto) continuaban en sus equipos, y esto produjo un cambio en la clasificación de pilotos, ya que Fittipaldi pasó a ser el líder de la misma, mientras que Stewart debía conformarse con permanecer un puesto más abajo. Así, después de una no muy buena temporada en 1971, el Lotus 72, que se llevaba seis logros en ese año en el que Emerson se hizo con su primer título como el piloto más joven en lograrlo hasta esa fecha, volvía a ser uno de los coches más rápidos de la parrilla, una cualidad que conservaría el año siguiente, aunque al parecer no fue suficiente para hacerse con el Campeonato de Pilotos, pero sí con el de Constructores. 


Pero no podemos pasar al año 1973 sin antes anunciar la compra de Brabham por parte de Bernie Ecclestone. Se trata de una importante compra, ya que es entonces cuando Ecclestone comienza su dominio en la categoría, iniciándolo con la formación de la FOCA (Asociación de Constructores de F1 por sus siglas en inglés) en la que la colaboración Frank Williams, Colin Champan, Teddy Mayer, Ken Tyrrell y Max Mosley también estuvo presente.

Pasamos a la temporada 1973 de F1. Los Tyrrells tampoco habían perdido su velocidad después de un año sin ganar y Jackie Stewart (foto) podía hacerse nuevamente con el título de pilotos. A falta de dos carreras, una gran actuación del escocés anunciaba que este se proclamaba campeón por tercera vez. Fue Monza el circuito que, una vez más, albergaba una gran carrera. La clasificación señalaba que si Stewart finalizaba en cuarta posición el título sería para él pasara lo que pasara en las carreras restantes. Todo indicaba, al comienzo del GP, que Jackie sería otra vez el ganador, pero las cosas se complicaron con un pinchazo y parecía que si quería volver a ser campeón debería esperar al menos una carrera para lograrlo. Sin embargo, la remontada que el escocés hizo, sirvió para retirarse de la categoría con un campeonato obtenido antes de acabarse la temporada.


Después de esta retirada es Fittipaldi quien manda en la clasificación, esta vez con un McLaren, aunque parece que Tyrrell, al igual que Lotus, ya no son las escuderías más competitivas, ya que se ven superadas por McLaren y Ferrari. Esta última avanza muchas posiciones para hacerse con el subcampeonato, desde la sexta en el pasado año. La nueva pareja de pilotos con la que cuenta es una gran ayuda para ello, ya que, formada por Niki Lauda y Clay Regazzoni, solo deben esperar una temporada más para hacerse con el Campeonato de Constructores y el de Pilotos. 

Lauda es el piloto de Ferrari (foto) que se hace con el título, consiguiendo cinco victorias. Regazzoni también se sube a lo más alto del podio, en una ocasión. El monoplaza de la Scuderia, por su parte, también demuestra un buen rendimiento y fiabilidad: Niki termina la temporada sin haberse encontrado con ningún problema a lo largo de ninguna de las carreras del calendario. Clay no puede decir lo mismo, ya que el motor bóxer de 12 cilindros le deja en medio de la pista en dos ocasiones.


Lauda solo debe abandonar en una ocasión, cuando un accidente se produce en el GP de España y el austríaco se ve afectado. Es en esa misma carrera donde, por pirmer vez, una mujer obtiene puntos. Se trata de Lella Lombardi, que, siendo sexta, obtiene medio punto, a causa de que la carrera no se disputó completa, y por eso, los puntos se otorgan de manera diferente a las demás carreras: la mitad de lo que se obtendría en una carrera completa por cada posición. 

En 1976, cinco victorias de Lauda en las nueve primeras carreras frente a dos de James Hunt (foto) parecen indicar que su segundo campeonato está muy próximo. Pero un grave accidente en Nurbungring dificulta su camino hacia el título en esa temporada. Aunque, a pesar de la gravedad de este accidente, el austríaco está de vuelta a las carreras en algo más de un mes. Mientras Niki preparaba su vuelta, Hunt se hacía con otra victoria, y una vez en pista de nuevo, el inglés volvía a lo más alto del podio en dos ocasiones. Aun así, el de Ferrari llega a la última carrera con opciones de volver a ser campeón, mas se retira a la vez que Hunt es tercero, lo que le dará al inglés su primer y único campeonato. Mientras, Ferrari logra por cuarta vez un título de constructores.


El accidente de Lauda esta temporada supuso la última carrera en el circuito de Nürburgring por razones de seguridad. Además de este circuito, otros, como Scandivan Raceway (Suecia), Nivelles-Bauleurs (Bélgica), Mosport Park y Mont-Tremblant (Canadá), Montjuïc (España) y Charade (Francia) no volvieron a formar parte del calendario pasada esta década.

La entrada de Renault en F1 también supone la entrada del turbo en la categoría. El motor no trajo buenos resultados al equipo francés ese año y los continuos abandonos que se veían en carrera que hacían ver al coche echando humo sugirieron ser llamado "La tetera amarilla" al primer monoplaza con turbo. 

Y mientras en Renault luchaban por acabar carreras, en Ferrari lo hacían por ganarlas, aunque al parecer al equipo italiano no le costó tanto obtener sus objetivos como al francés, ya que al final de temporada se llevaban ambos trofeos, de constructores, y de pilotos, otra vez con Niki Lauda.
No habría que esperar mucho para ver otra importante novedad en los coches, ya que Lotus introdujo el efecto suelo una temporada más tarde. Mediante faldillas laterales deslizantes y otros elementos en la parte inferior del monoplaza, el Lotus conseguía este efecto que 'pegaba' su coche al suelo. Esta vez esta novedad en el deporte sí proporcionó una ventaja al equipo, quevolvió al liderato de la tabla de constructores y pilotos. Mientras, otros elementos especiales en los coches, como el Brabham con ventilador y el Tyrrell de seis ruedas, no llegaban a tan grandes logros, pero sí podían subir en alguna ocasión a lo más alto del podio.

Sin embargo, las faldillas laterales no permanecerán mucho en los monoplazas y la FISA los prohíbe para la temporada 1980. Antes de que esta llegue, en la 79, Ferrari vuelve a triunfar haciéndose de nuevo con los dos títulos. Jody Schekter y Gilles Villeneuve (foto) solo se separan a final del año por cuatro puntos. Lotus baja posiciones en el Campeonato de Constructores y es superado por Ligier y por Williams, que solo debe esperar una temporada para hacerse con su primera victoria. 



Los 15 triunfos se reparten entre el equipo italiano, el francés, el de Frank Williams y Renault, siendo Ferrari quien cosechaba más victorias, seis, seguido por Williams con dos menos, y Ligier, con tres. Renault obtenía su primera carrera ganada en su GP de casa, que fue el primero en el que un coche propulsado por un turbo cruzaba la línea de meta antes que nadie.

El Campeonato finalizaba con la tercera victoria de Villeneuve en ese año, pero los puntos que Scheckter tenía sirvieron para convertirlo en el primer campeón sudafricano en F1.