lunes, 3 de junio de 2013

La transición (1990-2000)



En 1990 los equipos se acomodaron con Prost  y Mansell en Ferrari, Senna y Berger en McLaren Honda, Nelson Piquet y Alessandro Nannini en Benneton Ford, Riccardo Patrese y Thiery Boutsen en Wiliams Renault, Jean Alesi y Satoru Nakajima en Tyrrell y el resto. Lotus, la emblemática marca británica, se motorizaba con Lamborghini y comenzaba su decadencia final. Ayrton ganó la primera en Arizona con Alesi a 8 segundos. Prost, el enemigo, abandonó por una pérdida de aceite. Brasil fue la revancha de Prost, que ganó con su Ferrari, pero Senna no parecía dispuesto a regalar puntos y llegó tercerto tras Berger. El asunto ya parecía ir anticipando un duelo Ferrari-McLaren que no se cumplió cuando Riccardo Patrese le ganó a Berger el GP de San Marino. Nannini hizo podio con su Benneton y Prost llegó cuarto. En Mónaco las dos Ferrari se quedaron por problemas eléctricos y Senna ganó apretadísimo a Alesi por un segundo. Canadá fue para Senna, que ya empezaba a definir a su favor. Ferrari no se quedaría quieta en México y se llevó un impecable 1º-2º con Prost y Mansell y para alegría del francés; Senna rompió gomas y no puntuó.

Francia se corrió en Paul Ricard y allí Prost corría como local y le ganó a la sorpresa del día: Ivan Capelli con el Leyton House-Judd por sólo 8 segundos. Senna, Piquet y Berger quedaron unos segundos más atrás.
¿Qué podía pasar en Spa entre los dos grandes? Palo y palo. Senna y Berger habían copado la primera fila y Prost la segunda con Boutsen. Ganó Senna y quedó segundo Prost.En Italia  Senna se impuso sobre Prost, Berger y Mansell.
En Portugal se invirtieron los tantos pero no los actores: Mansell, Senna, Prost y Berger. En España hubo otro doblete de Ferrari con Prost-Mansell y sin McLarens a la vista.
En Japón, la carrera estaba marcada por el “cierre de puerta” de Prost sobre Senna del año anterior. Senna llegaba a Suzuka con los puntos suficientes como para llevarse el campeonato con solo “sacar” a Prost del camino. Obviamente, es lo que hizo (foto) y se consiguió la corona. Hubo doblete de Piquet y Moreno, que perdió “su” carrera en las últimas vueltas ante su coequiper. Australia quedó para el honor, pero se la llevó Piquet de nuevo, que venía envalentonado desde Japón. Mansell y Prost completaron el podio.
Senna logró el bicampeonato y cumplió su promesa de venganza sobre el galo.




 1991 sería el gran año de Senna y seguiría el duelo con Prost. Mansell se había pasado de Ferrari a Williams Renault. El McLaren de Senna había sido terminado de apuro minutos antes de las pruebas libres de Phoenix, donde Senna y Prost  coparon la primera fila y así siguieron hasta el final. McLaren Honda y Ferrari. Piquet lo peleó a Prost con su Benneton Ford y completó el podio. Debutaba un finlandés desconocido en un Lotus Judd al que se le incendió el auto en su primera carrera: Mika Hakkinen.Las siguientes tres carreras serían un monólogo del gran Ayrton: Tres poles y tres victorias en Brasil, San Marino y Montecarlo. Para no cortar la batucada, Piquet ganó en Canadá. Prost sufría con una Ferrari que no caminaba. Patrese se llevó México a la casa y su coequiper Mansell iniciaba un triplete (Y un fuerte desafío a Senna) en Francia, Inglaterra y Alemania que respondió Senna con un doblete en Hungría y Spa. Mansell cantó retruco en Monza y podría haber repetido en Portugal, pero un mal cambio de gomas en pits lo dejó atrás y con bandera negra. Esto liquidaba sus posibilidades de pelearle el campeonato a Senna pero igualmente ganó en España donde Prost y Alesi arrimaron sus Ferraris. Con el campeonato asegurado, Senna (foto) dejó ganar a Berger en Japón y despejó cualquier duda al ganarle a Mansell en Australia. Se llevó el campeonato por 24 puntos de ventaja y ganó siete GGPP en una temporada. Pero Williams ya había mostrado los dientes para la siguiente temporada. Como dato atractivo, un muchachito desconocido que debutó en Spa en el Jordan que no pudo manejar Bernard Gachot, preso por insultar a un policía de tránsito, se metió en los puntos de tres de las seis carreras que corrió. En las tres que no puntuó, se debió a fallos mecánicos del coche. Su nombre: Michael Schumacher. Prost anunció su retiro y se fue contento a casa con tres títulos.


 Si Senna impresionó con siete triunfos en 1991, qué decir de los nueve de Mansell en 1992.


Williams había logrado “el auto” con suspensiones activas que permitían que los pilotos tiraran los autos sobre los pianos sin ninguna consecuencia. Mansell ganó Sudáfrica, México, Brasil, San Marino, Francia, Inglaterra, Alemania y Portugal. Salió segundo en Montecarlo y Hungría (Ganó Senna) y en Bélgica (Ganó su primera Schumacher). Berger ganó en Canadá y en Australia mientras Patrese se llevó Japón, ya sin los duelos entre Senna y Prost.


La paliza fue tremenda. 108 puntos de Mansell sobre 56 de su team mate Patrese, Schumi ya mostraba los dientes y se colocó a tres de Patrese aventajando a Senna por tres. Era un anticipo del porvenir.





 1993 fue algo especial. Volvió Prost a Williams, que se quedó sin Mansell al irse éste a correr en Indy Cars. McLaren fichó como test driver a Mika Hakkinen. El compañero de equipo Williams fue Demon Hill, el hijo del viejo Graham, a quien había visto morir de niño en el aeropuerto donde se estrelló con su avión al rozar una rama de árbol.


Alain ganó en Sudáfrica. Brasil y Europa (corrida en Donnington Park) fueron para Senna. Doblete de Prost en San Marino y España, otro Montecarlo para Senna,  cuatro seguidas para Prost en Canadá, Francia, Inglaterra y Alemania, seguidas por tres consecutivas de su compañero Damon Hill en Hungría, Bélgica e Italia. Schumacher se llevó Portugal y Senna, Japón y Australia. Con siete triunfos y tres segundos puestos, Prost (foto) se llevó el campeonato por paliza y ahora sí se retiró definitivamente. Senna quedó a 26 puntos, Hill a 30 y Schumi, lejos, a 47.



 1994 sería el año en el que cambió la historia. Senna fichó para Williams, pensando en la superioridad de ese auto. McLaren montó Peugeot, pero con tipos muy serios como Mika Hakkinen. Como los costes se habían disparado, la FIA decidió eliminar algunas ayudas electrónicas y las suspensiones inteligentes de los Williams desaparecieron. En Brasil, Senna hizo su enésima pole y lideraba presionado por Schumacher hasta que en la parada de pits, Schumi quedó en punta y la mantuvo en el segundo pit stop con algunos segundos de ventaja sobre Senna. Ambos le sacaron una vuelta a Hill, pero Senna, tratando de seguir el ritmo del Benneton de Schumacher se despistó, trompeó y abandonó. Alesi llegó tercero y Barrichello cuarto.


 En este año de inventos raros, se corrió el GP del Pacífico en Aida, Japón. Pole de Senna, Triunfo de Schumacher. Senna chocó en la salida.


 Y llegó el día negro. San Marino 1994, la fecha que a todos nos paralizó el corazón. Roland Ratzemberger se había matado en sábado en la qualy en la curva Villeneuve. Un día antes, Rubens Barrichello con su Jordan salvó de milagro su vida al volar en la “Variante Bassa” a más de 220 Kmh teniendo la suerte de romper solamente su nariz. Desde 1982 no se había muerto ningún piloto en la carrera o en la clasificación. Pese a toda la angustia vivida, Senna marcó su última pole position.


La largada fue un desastre. Senna se puso 1º pero un Benetton se quedó y fue embestido por otro coche y entonces las gomas de protección volaron por el aire junto a pedazos de carbono. Salió el coche de seguridad, pero lo hizo a velocidad demasiado baja y la temperatura de los neumáticos de los F1 no estaba suficientemente alta a la hora de relanzar. Lo había manifestado Senna con preocupación antes de la carrera. Dos vueltas después del relanzamiento, Senna lideraba presionado por Schumacher. Habrá mil versiones y mil opiniones pero lo concreto es que al promediar Tamburello, una curva de extrema fuerza G, el Williams salió disparado y dio contra la pared de contención a más de 210 Km/h. El ángulo fue casi pleno. Mientras la bandera roja paraba la locura, su cuerpo tirado en el piso indicaba que pasaba algo grave. Intentaron reanimarlo, pero su cerebro se había destrozado con una pieza de suspensión. Ocultaron  la noticia hasta finalizada la carrera que ganó Schumacher. Otra historia acababa de comenzar.




 Había que correr Mónaco y allí ganó Schumacher con hat-trick, ya sin rivales, seguido por Brundle, Berger y de Césaris. . En España, ganó Hill luego de pole y escapada de Schumacher que volvió a ganar en Canadá y Francia. El compañero de Senna no se la iba a hacer fácil y ganó en Inglaterra tras la descalificación de Schumacher. Alemania fue para el Ferrari de Berger que dominó todo. En Hungría volvió Schumacher apretado por Hill que ya empezaba a tener serias pretensiones de campeonato. Bélgica, Italia y Portugal fue un triplete para Hill, que pese a haber ganado hasta allí menos carreras que Michael, había sido más regular en la acumulación de puntos. EL Gp de Europa se corrió en Jerez de la Frontera y la ganó Schumi, otra vez apretado por Hill. Las posiciones se invirtieron en Japón, con lo que los dos líderes llegaron a Adelaida con un punto a favor de Schumacher.

Y éste, hizo con Hill lo que no hizo Reuteman con Piquet en Las Vegas 81: chocó contra él cuando vio que no lo podía parar (foto). Campeonato para Schumacher y bronca con jura de vendetta para Hill. 



En 1995, el campeonato fue un asesinato de los Benneton–Renault que ganaron 11 carreras sobre 17. 9 a manos de Schumacher y 2 a manos de Herbert. 5 se llevaron los Williams con Hill que ganó 4 y Couthard la restante. Ferrari se llevó sólo una con Alesi. Para hacerlo corto, Schumacher (foto) ganó en Brasil, España, Mónaco, Francia, Alemania, Bélgica, Europa (En el Ring), Pacífico (En Aída, Japón) y Japón. Hill ganó en Argentina, San Marino, Hungría y Australia. Herbert ganó Inglaterra e Italia. Couthard ganó Portugal y Alesi ganó Canadá. Schumi lo mató a Hill por 33 puntos. Veinte puntos más atrás quedó Couthard y cuatro tras éste, Herbert. 




Para 1996 la noticia del año fue el pase de Schumacher a Ferrari. A propósito de Schumacher, Gerhard Berger, que pasó a correr con Benneton, dijo que era imposible que ese auto hubiera salido campeón, lo que habla de la calidad de piloto del alemán. Argentina siguió teniendo su GGPP pero sin conseguir sentar a ningún piloto en un F1.  


Este año, sin Schumi en Benneton, los Williams Renault se hicieron la fiesta. Ganaron doce sobre 16. Hill ganó en Australia, Brasil, Argentina, San Marino, Canadá, Francia, Alemania y Japón. Su tcompañero, el recién llegado campeón de Indy, Jacques Villeneuve, ganó Europa (otra vez en el Ring), Inglaterra, Hungría y Portugal. Nada mal para un debutante.


Schumacher ganó España, Bélgica e Italia. ¿Y Mónaco? Se la llevó Panis con el Ligier Mugen Honda.


Hill se llevó “su” campeonato. Villeneuve anunció que tenía dientes para morder. Y así llegó 1997 con la “baja” de Hill de Williams. Ocurre que don Frank tiene fama de muy amarrete pero un campeón como Hill (foto) merece que le paguen más y la negociación no avanzó. Damon se fue  con el numero uno a Arrows que contaría con un horrible motor Yamaha. Hasta ahora es el único piloto que ha ganado un mundial cuyo padre también era campeón.





En Williams llenaron el hueco con Heinz Harald Frentzen. En McLaren se había formado una pareja temible: Hakkinen y Coulthard. En Ferrari, Irvine siguió con Schumi y así empezó en Australia, con el triunfo de Couthard. Brasil y Argentina fueron de Villeneuve. San Marino fue la única de Frentzen del año. Schumacher siguió acumulando Mónacos. En España volvió Villeneuve. Doblete de Schumi en Canadá y Francia. Inglaterra fue otra de Jacques y Alemania fue la única del año de Berger y de Benneton. Hungría fue otra de Villeneuve. Respuesta de Schumacher en “su” Spa, otra de Couthard en Italia seguida de un doblete de Austria y Luxemburgo (En el Ring).


Llegó Japón y allí, Villeneuve fue descalificado por no haber respetado banderas amarillas. Al triunfar Schumacher, se le abrían las puertas del campeonato, dado que quedaba solamente Europa, en Jerez de la Frontera para definir. La lucha fue infernal. En la clasificación hubo triple empate en la pole: Jacques, Michael y Frentzen, en ese orden, habían logrado el 1:21:072, cosa que jamás había pasado en la historia de la F1. Según las reglas de la  FIA, el primero en lograrlo tendría la pole. Largó mejor Schumacher y en la primera curva ya lideraba sobre Frentzen, que había también superado a su compañero. En la vuelta 8, Frentzen dejó pasar a Villeneuve. Durante los repostajes no pasó nada y se conservaron las posiciones. Antes del segundo reposte, Villeneuve apretó y se puso más cerca de Shumacher y luego del segundo reposte, las gomas de Shumi no parecíeron andar tan bien como las del Williams. Cuatro vueltas más tarde Villeneuve acosaba seriamente al alemán. En la curva Dry Sac, Villeneuve entró por dentro (foto) y pasó a Schumi, que cuando vio que no lo podía contener quiso hacer  “la gran Schumacher” y partirlo al medio, dado que había llegado con 78 puntos, uno más que Villeneuve. No sólo que no pudo chocarle sino que se quedó él, al romper su rueda derecha contra el radiador del Williams. Y todo le salió como la mona dado que la TV mostró como torcía el volante para chocar a Jacques, elemento probatorio que le sirvió a la FIA para hacerle perder todos los puntos del año y el subcampeonato. El Williams venía herido pero le alcanzó para llevarse un valioso tercer puesto y el campeonato. Shumi perdió todo, pero especialmente su respeto. Le costó mucho recuperarlo.






Para 1998 la lucha vendría por el lado de McLaren con un Mika Hakkinen preparado al 100%.


La superioridad de los McLaren fue terminante: Hakkinen se llevó Australia, Brasil, España, Mónaco, Austria, Alemania, Luxemburgo y Japón (foto), donde ganó el mundial. Sin discusión. Schumacher llevó a su Ferrari al terreno competitivo en serio y ganó en Argentina, Canadá, Francia, Inglaterra, Hungría e Italia. Couthard se llevó San Marino y finalmente Damon Hill, brillante bajo la lluvia haciendo con su  compañero Ralf Schumacher un contundente 1-2 en Spa, el primero para Jordan. Tema cerrado y por catorce puntos de diferencia.





En 1999 se corrieron 16 carreras y hubo cuatro contendientes al título: Hakkinen, Irvine, Couthard y Frentzen. ¿Y Schumacher? Tuvo un accidente impresionante en Silverstone que nos hizo erizar la piel y temer algo parecido a lo de Senna, pero solamente fue una pierna quebrada que lo dejó fuera de juego buena parte del año.


 La primera la ganó Irvine en Australia. Mika ganó Brasil. Schumacher hizo doblete en San Marino y Mónaco. Respondió Hakkinen en España y Canadá. Frentzen, que venía sumando en cada carrera ganó Francia y se prendió en el campeonato. En la siguiente, Inglaterra, se pegó Schumacher y ganó Couthard. En Austria debutó Salo en reemplazo de Schumacher y ganó Irvine que repetiría al superar al dominador absoluto de Alemania, Mika Salo, por órdenes de equipo, que así perdió la oportunidad de su vida de convertirse en ganador. Y jamás le pagaron esa “obediencia debida”. Hungría fue de Hakkinen, Bélgica de Couthard, Italia de Frentzen que hizo una temporada sensacional sumando y sumando. Luego vino el GP de Europa en Nurburgring que ganó Johnny Herbert con el Stewart Ford (primera del equipo del ex–campeón escocés). Vino la primera en Malasia y allí volvió Schumacher, que dominó como quiso pero ayudando a Irvine a sumar puntos. Se dejó pasar por éste y así quedó Irvine-Schumacher y Hakkinen. Listos para encarar la última carrera. Con un punto  de ventaja para Irvine. ¿Qué habrá pensado Schumacher? ¿Que Irvine ganara el campeonato y no él sería justo? ¿Hasta dónde habría que ayudar? ¿Si lo partía al medio a Hakkinen no le podría costar su carrera deportiva? No se que pensó pero lo libró a su suerte. Hakinen se fue en punta y aún dejando Schumi pasar al segundo lugar a Irvine, el sistema de puntuación empleado (10-6-4-3-2-1) no le daba a éste más que un empate en puntos pero con menos carreras ganadas que el Finlandés. Todo resuelto para Schumi. Si no lo lograba Irvine por sus medios, ninguna ayuda serviría. Ganó Hakkinen, segundo Schumacher y tercero Irvine que quedó con cara de tonto.

Hasta aquí llega la historia de la F1 en el siglo XX: de 1950 a 1999. En la década siguiente se produjo el monopolio de Ferrari y Schumacher y la aparición estelar de Fernando Alonso, el mejor piloto actual.


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